viernes, 26 de febrero de 2010

Un argumento caliente


Estos son dias en la vida a los cuales no les tengo piedad, ni compasion. Son aquellos en los que m encuentro con algun cabron que jura ser mi amigo mientras por dentro ventila pestes que circunda mi ser.

Los cabrones

Yo no los quiero en mi funeral, ni mucho menos, como tampoco quiero que me lloren cuando no este, no quiero que le digan a mi amada que todo estara bien, tan solo quiero que se ahoguen en sus vanas pasiones y que me dejen de joder.

Ahora bien yo eh empezado por darme el lujo de escoger cuantas sabandijas son nocivas para mi y me eh dado con la ingrata sorpresa que algunos a quienes mas admiraba se encuentran alli.

Entonces giro la cabeza por sobre el hombro y me pregunto, quien de los que conocere no sera un ser despreciable y mezquino. Si se quiere conocer que es lo que signifca despreciable. Bien lo dire.

El despreciable es un adjetivo muy comun en mi vocabulario y la comparo como un tanto mas nociva que la felonia, aquel traidor que trata de hacerte pensar que con el nunca tendras problemas, que la felicidad es una cualidad que sobreabunda en su ser y que las exigencias de la vida no haran efecto negativo en ti.

Asi que estoy optando por decirle a los encabornados felones que yo no soy como ellos esperan, que no soy el simple becerrito que se lo llevaran al monte a degollarlo y no dira nada, yo en escencia soy un hijo de p.... y que no permitire que me falten el respeto, no pues , no en mi casa y ante mis invitados.



atte

Yo

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